El cuerpo elabora insulina, pero no puede usarla.
El objetivo del tratamiento de la diabetes es controlarla, es decir mantener el nivel de azúcar en la sangre cerca de lo normal.
Pero esto puede también evitar o postergar los problemas de salud a largo plazo relacionados con la diabetes.
A diferencia de la
diabetes tipo 1, su inicio no suele ser tan agudo. La diabetes tipo 2
suele pasar desapercibida durante años debido a la falta de
sintomatología, lo que hace más difícil el diagnóstico y el
tratamiento precoz. El diagnóstico se realiza generalmente mediante
un análisis de sangre casual o en el transcurso de alguna otra
enfermedad intercurrente (infección, accidente, intervención
quirúgica, etc.). Es propio de las personas adultas y su incidencia
aumenta con la edad.